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La agencia juzga que los años de crudo barato han terminado, pese al actual descenso del barril. El optimismo de los países consumidores por el actual desplome del petróleo puede convertirse en breve, y de nuevo, en angustia. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) calcula que el precio medio del barril de petróleo superará los 100 dólares en los próximos siete años y que apartir de 2030 costará más de 200 dólares, según su informe de perspectivas difundido la pasada semana. Las nuevas previsiones suponen una "gran corrección" sobre las que la AIE publicó en 2007, cambio que la organización dependiente de la OCDE justifica en "reevaluación de las perspectivas de costes de producción y de la demanda". En su anterior informe, la AIE apostaba por un descenso del crudo a 70 dólares en 2015, antes de situarse en torno a 108 dólares 15 años más tarde. El nuevo documento reconoce que la actual crisis financiera puede causar a corto plazo "un descenso de la actividad económica y, en consecuencia, de la demanda" de crudo, lo que "aumentaría la presión a la baja de los precios" del barril.
Pero, más allá de ese factor "temporal", la AIE considera que "los años del petróleo barato han pasado". Para la agencia, el alza de los costes de producción entrañará un encarecimiento del crudo. Se necesita inversión Además, la AIE indica que la falta de inversión en campos petrolíferos provocará una baja de la producción en los pozos maduros (los que han superado ya su máximo de bombeo), que evaluó en el 9% anual. La mayor parte de los pozos son pequeños y están situados en el mar lo que, según la agencia, exige mayor inversión para mantener la producción. La baja de la producción será menor en los campos grandes y terrestres. El texto indica que la crisis financiera no comprometerá las inversiones en el sector energético a largo plazo, pero puede retrasar la finalización de proyectos ya iniciados. Según la AIE se precisa una inversión masiva en el sector, de 26 billones de dólares hasta 2030 para responder al crecimiento de la demanda mundial y compensar la caída de producción. De lo contrario, habrá un nuevo choque petrolero.
Fuente:La Gaceta de los negocios
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